La Dra. Durbán analiza por qué los procedimientos estéticos en verano presentan más dificultades que en invierno.
La cirujana desaconseja los procedimientos en verano por las dificultades postoperatorias. Le gusta la rutina y el invierno: el postoperatorio en esta época del año es más llevadero. Señala que el calor estival hace incómodo llevar vendajes quirúrgicos por el exceso de sudor.
Las preocupaciones adicionales incluyen los riesgos de la exposición solar en las cicatrices en proceso de curación y la dificultad de mantener los cuidados de las heridas en períodos vacacionales cuando las revisiones médicas pueden no estar disponibles.
Los procedimientos que pueden realizarse en verano son: aumento de pecho, otoplastia (cirugía de orejas) y rinoplastia (cirugía de nariz).
Los procedimientos no recomendados en verano son la liposucción mayor y la cirugía de reducción de pecho, ya que requieren una terapia de compresión prolongada y vendajes adecuados, más manejables en invierno con rutinas de trabajo regulares y revisiones médicas programadas.
A pesar de los compromisos de las pacientes de restringir su actividad durante las vacaciones, la Dra. Durbán subraya que una recuperación en agosto se hace considerablemente más larga que la recuperación invernal, cuando las pacientes retoman el trabajo en 10 días.