Este artículo explica la anestesia local con sedación como opción segura para los procedimientos quirúrgicos estéticos. La Dra. Isabel Durbán describe cómo esta técnica minimiza la exposición farmacológica en comparación con la anestesia general.
El procedimiento consiste en la infiltración de anestésico en dosis diluidas dentro de una solución salina mientras la paciente duerme bajo sedación controlada. El anestesiólogo monitoriza las constantes vitales durante todo el proceso, ajustando la profundidad en función de la zona quirúrgica, la fase del procedimiento y la respuesta individual de cada paciente.
A diferencia de la anestesia general, este abordaje evita los relajantes musculares, la ventilación mecánica y la intubación. La paciente mantiene la respiración natural sin asistencia mecánica, lo que reduce de forma significativa los riesgos innecesarios en procedimientos estéticos menores.
Las pacientes despiertan en unos 15 minutos tras el cese de la anestesia y normalmente pueden abandonar el hospital a las 4-5 horas bajo observación médica. No se requiere hospitalización nocturna.
La técnica produce amnesia anterógrada y retrógrada: las pacientes raramente recuerdan los eventos ocurridos desde los minutos previos a la administración hasta aproximadamente una hora después. La Dra. Durbán señala que esto evita recuerdos traumáticos de la cirugía, manteniendo la seguridad del procedimiento. Aproximadamente el 90% de sus intervenciones utilizan este método.