El artículo aborda el rejuvenecimiento y la reparación del lóbulo de la oreja (lobuloplastia) como procedimiento estético. Según la clínica de la Dra. Durbán, el secreto de la belleza reside en los pequeños detalles.
Los lóbulos de las orejas se deterioran con el tiempo por el peso de los pendientes, la exposición solar y las marcas del sueño. El procedimiento aborda la pérdida de ácido hialurónico y colágeno, que resulta en un aspecto flácido, de poca consistencia y arrugado. También está indicado en casos de lóbulos rotos por el daño de los pendientes o de piercings dilatados.
La lobuloplastia consiste en acortar el contorno del lóbulo mediante sutura y dura aproximadamente 30 minutos bajo anestesia local. Como alternativa, las inyecciones de ácido hialurónico pueden restaurar la elasticidad y el volumen de forma no quirúrgica.
La recuperación requiere reposo ligero para evitar lesiones. Las heridas cicatrizan en pocos días y los nuevos piercings pueden hacerse a los 30 días, o bien se pueden retomar los pendientes con normalidad.
La clínica hace hincapié en los planes de tratamiento personalizados, animando a los pacientes en proceso de rejuvenecimiento facial a considerar este detalle habitualmente olvidado.